Introducción a la poda ornamental

La poda ornamental o topiaria, nombre que recibe formalmente la práctica de podar plantas para obtener formas artísticas, ha maravillado durante siglos a los amantes de los jardines.

Sus orígenes se remontan hasta el imperio romano, quienes desarrollaron esta técnica en sus jardines, la cual alcanzaría su auge en 1662, de mano de André Le Nôtre, y sus obras en los jardines de Versalles. Se ha comprobado que otras culturas y civilizaciones, como la egipcia o la persa, también desarrollaron el arte de los jardines geométricos y la topiaria.

En la época victoriana las formas empleadas eran geométricas y buscaban principalmente la armonía de formas y la simetría perfecta, las creaciones más modernas incluyen todo tipo de formas, algunas fantásticas, otras con formas humanas o de toda variedad de animales.

arbusto con forma de lobo, introducción a la poda ornamental

Especies utilizadas

La poda ornamental requiere de plantas con un follaje denso y de hojas pequeñas, con tendencia a un crecimiento compacto.

Las más utilizadas son de la familia de los boj, el laurel, el acebo, el mirto, el ficus, el tejo, la madreselva, la hiedra, el ciprés y el romero.

Técnica

Si bien, en un principio, la topiaria se basaba solamente en un nivel de precisión increíble para la poda manual, con el tiempo se fueron desarrollado técnicas que facilitaran la tarea y permitieran la creación de formas más complejas. Sin embargo hay quienes siguen la senda de la topiaria tradicional, apoyándose solamente de sus tijeras para lograr formas increíbles.

La técnica más difundida en la actualidad consisten en la utilización de mallas o armazones metálicos que cubran el arbusto guiando el crecimiento a la forma deseada, dirigiendo el flujo del crecimiento de las ramas para dar armonía a la figura, de esta forma se puede definir la figura podando las ramas que sobresalgan cierto nivel sobre el armazón, permitiendo un control más sencillo del crecimiento.

Pero incluso con el uso de los armazones la tarea no es sencilla, el proceso para lograr una forma medianamente compleja y bien definida toma unos cuantos años y requiere de podas regulares.

armazón poda

Este es un arte fascinante que requiere de mucha paciencia y dedicación, como todas las tareas de jardinería, resulta muy efectiva para aliviar el estrés y conectarnos con la naturaleza.

La técnica requiere de mucha práctica para ser dominada y para no frustrarnos en el intento la recomendación es empezar con figuras simples, pero igualmente hermosas, lo importante es hacerlo con creatividad, visualizar cómo esa forma complementa nuestro jardín y dejar volar la imaginación.


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